Empezó como leyenda y costumbre de los guaraníes, un grupo indígena que ocupaba mucho del territorio de la actual Argentina antes de la conquista española. Durante la conquista, los españoles “descubrieron” el mate y lo adoptaron. Los jesuitas en sus misiones en el noreste del país empezaron la cultiva organizada de la planta, y así empezó la difusión rápida del mate. Después de la independencia, el mate se convirtió en símbolo de los gauchos, los “cowboys” argentinos que vivían en las pampas grandes. Como los gauchos se convirtieron en símbolo del orgullo nacional o símbolo de la argentinidad, el mate también llegó a ser una costumbre cultural y nacional. E.Walker.